VACACIONES EN SICILIA

Posted in Sin categoría on agosto 28, 2007 by salinero

Tenía ganas de conocer Sicilia. Por muchas razones. Sicilia concentra algunos de los mayores tesores de Italia: templos griegos, catedrales normandas espectaculares, el mayor número de edificios barrocos de Italia, algunos de los teatros griegos mejor conservados. Por algo tiene cinco lugares denominados por la Unesco Patrimonio de la Humanidad.

También Sicilia esta llena de referencias literarias: en Palermo y alerededores, se sitúa la acción principal de la excelente novela “EL Gatopardo” de Lampedusa. Cerca de Catania, en Aci Trezza, se puede pasear por la Costa de los Cíclopes, famosa porque se dice que los farallanos que se pueden observar en la costa de Aci Trezza (ver foto) son las enormes piedras que el cíclope Polifemo lanzó desde la montaña del Etna (foto) contra Ulises después de que éste le cegara su único ojo con una tea ardiente.

También en Sicilia se han rodado algunas de las películas que más me han gustado y conmovido: Copola rodó en Savoca y Forza d’Agro, a las afueras de Taormina. Allí podréis encontrar el bar Vitelli y la iglesia donde se casó Michael Corleone. En las escalinatas del teatro Massimo de Palermo ( foto inicial) se rodaron las últimas escenas del Padrino III.En Lípari, la mayor de las islas eolias, se rodó parte de Caro Diario de Nanni Moreti. En la isla Salina, la película El cartero y Pablo Neruda. En Palazzo Adriano, la emotiva Cinema Paradiso…. Qué deciros.

Sin embargo, lo que más me seducía era andar por las calles, visitar los mercados, llenos de vida y color, comer bien por poco dinero, disfrutar con el ritmo caótico de sus ciudades, cenar al aire libre, dejarme deslumbrar con su luz y con esos azules intensos que tenía en el recuerdo.

A veces los viajes no cumplen con las expectativas creadas. Sicilia, sí. No defrauda.

SIRACUSA

Posted in SIRACUSA on agosto 28, 2007 by salinero

Fuimos a Siracusa en autobús desde Catania porque todavía no habían llegado nuestras maletas donde tenía el carnet de conducir y por ello no pudimos alquilar el coche en la fecha deseada.

La salida de Catania fue un tormento: un atasco monumental que hizo que tardáramos casi tres horas en un viaje que dura 60 minutos. ¿A qué fue debido el atasco? No hubo ningún motivo especial. En Catania, la mayoría de cruces e intersecciones de calles no están reguladas por semáforos y provoca que a determinadas horas, la lucha por tomar la posición genere continuos atascos. Es algo habitual y que no parece preocupar a nadie por la tranquilidad con que asumían la incidencia.

LLegamos a la estación de autobuses de Siracusa al mediodía, con un sol de justicia y una luz intensa.

Desde allí tomamos un microbús que nos acercó hasta la isla de Ortigia, la auténtica joya de Siracusa y lugar donde se asentaron los corintios en el siglo VIII a. de C.

Siracusa fue rival de Atenas en poder y prestigio y de ella dijo Cicerón que era la ciudad más bella del mundo antiguo.En esta ciudad nació Arquimedes y por ella pasaron Platón, Tito Livio, Cicerón… y se puede considerar como el centro arqueológico de la civilización griega en Sicilia.

Que nadie se engañe: Siracusa es una ciudad de contrastes. Tiene dos zonas que son imprescindibles y hermosas: Ortigia y el parque arqueológico de la Neapolis. El resto es una ciudad mediterranea bastante corriente y sin ningún interés.

Ortigia es el mayor atractivo de Suracusa y uno de los lugares más bellos de Sicilia. Cuando llegamos, a la hora de la siesta y con un sol intenso, , las calles estaban adormecidas y semidesiertas y pasear por ellas era un privilegio. Con paso tranquilo y sosegado, buscando las sombras de los aleros, pudimos disfrutar de un enclave que ha permanecido intacto y no ha sufrido la depredación del urbanismo moderno. Disfrutamos con la visión de callejuelas, patios, plazoletas de una elegancia barroca insuperable, con fachadas doradas y llenas de luz, balcones apoyados en ménsulas con imágenes de niños y rebosantes de volutas… Cada casa era diferente y el paseo se convirtió en un verdadero disfrute.

Paseando sin rumbo, dimos con la plaza del Duomo, verdadero corazón de Ortigia. La plaza es una preciosidad, rodeada de palacios y mansiones barrocas. El Duomo, una maravilla.Es una catedral del XVIII que incluye el antiguo templo dórico dedicado a la diosa Atenea. En su interior se pueden observar sus catorce columnas laterales y las seis frontales.

Muy cerca de la Plaza del Duomo se encuentra la Plaza de Arquímedes, dedicada a su más ilustre ciudadano y rodeada de palacios. Es un buen lugar para descansar o tomar un aperitivo junto a la fuente de Artemisa, situada en el centro de la plaza. Desde aqui, por estrechas callejuelas se puede llegar a la Fontana de Aretusa, junto al mar. Es una fuente sin demasido encanto. Sin embargo, la historia mitológica de Aretusa y Alfeo es muy hermosa: cuenta la leyenda que el dios griego Alfeo se enamoró perdidamente de la ninfa Aretusa, que había prometido permanecer virgen el resto de su vida y se negó a las pretensiones de Alfeo. Como éste no se daba por vencido, la ninfa se fue hasta Ortigia y se transformó en fuente, la Fuente de Aretusa. Alfeo, entonces, se transformó en río y , a través del subsuelo de la tierra viajó desde Grecia hasta Ortigia, en Sicilia para unisrse a su amada. Esa unión está representada en la escultura que preside la fuente. Lo mejor del lugar: que está rodeada de arboles frondosos y constituye un estupendo lugar para descansar en las calurosas tardes de verano.

Otro lugar imprescindible para visitar en Siracusa es el Parque Arqueológico de la Neápolis. Al no disponer de coche, tuvimos que coger un autobús que nos dejó a un kilómetro del recinto, porque el complejo arqueológico está un poco apartado de la ciudad. El paseo lo hicimos con un sol que te mataba,una luz cegadora y escuchando el sonido de las cigarra . LLegar allí y protegernos en la sombreada arboleda de las canteras constituyó un verdadero alivio. A la entrada, dos atractivas jóvenes nos vendieron los tikets (6 € y 3 € menores de 18 años) que permitían visitar el grandioso Teatro Griego y la Oreja de Dionisio.

El teatro de Siracuasa es espectacular, tallado en la ladera de la colina y con un radiante graderío de roca blanca . Es el teatro más grande de los que he visitado en Sicilia y , al parecer, tenía un aforo para acoger a 16.000 personas. En algunas de sus paredes y asientos todavía se puede observar inscrustaciones en griego. Sentado en uno de los asientos de piedra del teatro, recordaba a Esquilo, que estrenó aquí, por primera vez y en su presencia, la obra “Prometeo libertado”. Quien sabe si muy cerca de donde ahora yo me sentaba. Todavía hoy, durante el mes de junio, se representan tragedias griegas. ¡Qué privilegio poder asistir a una de ellas!

Cerca del teatro se encuentra La Oreja de Dionisio, una cueva de 65 metros de largo y 25 de alto, que sirvió como penal y carcel de prisioneros. Allí  Platón permaneció encarcelado y  gestó entre sus paredes el “Mito de la caverna”, esa excelente metáfora  de sombras y ecos sobre el conocimiento que escribió en el libro VII de la “República”. Dentro de ella uno no puede imaginar mejor escenografía para representar   este mito.Emociona pensar que Platón  estuvo en esta misma oquedad en la que nosotros nos encontrábamos.

Debido a su gran sonoridad, se cuenta que debió construirse para escuchar las conversaciones de los presos. Su entrada, en forma de oreja , es muy curiosa. A nosotros nos sirvió para cobijarnos del calor sofocante de la tarde y refrescarnos dentro de ella. También comprobé la sonoridad del recinto dando un grito, que tengo que decir que no resonó como esperaba.

Siracusa, sin duda, fue uno de los lugares de Sicilia que mejor recuerdo nos dejó, a pesar del calor abrasador que tuvimos que soportar durante nuestra estancia.

TAORMINA

Posted in TAORMINA on agosto 27, 2007 by salinero

 

Nuestra primera mañana en Sicilia la pasamos realizando gestiones para localizar nuestras maletas y comprando en Catania  ropa y productos  de aseo . Esta incidencia no impidió que aprovecháramos para visitar el centro histórico de Catania.

A primera hora de la tarde nos dirigimos a la estación central de autobuses, que se encuentra junto a la estación de trenes, con el fin de adquirir un billete que nos trasladara a Taormina, ciudad que dista 5o kms. de Catania.  Para desplazarse a Taormina es conveniente hacerlo en transporte público, pues el centro de la ciudad es peatonal y aparcar es ua tarea bastante complicada. Es recomendable hacerlo en autobús porque la estación de tren se sitúa en la falda de la montaña, a unos 5 kms. del casco histórico. Desde allí, es necesario tomar una autobús que te acerque a la ciudad.

Unos amigos me habían comentado que Taormina era la ciudad más bonita de Sicilia y tenían mucho interés en conocerla. Había leído que esta ciudad había sido el lugar de retiro e inspiración de grandes escritores amercanos como el inestable Truman Capote, Thomas Mann, Tenessee Williams… También era lugar de descanso de Dalí, Greta Garbo, Orson Welles y otros artistasde renombre. En suma, un lugar con cierto “glamour”. Hoy, sin embargo, se ha convertido en la ciudad siciliana con más tirón turístico y nada aconsejable para quienes busquen un lugar tranquilo.

Taormina se encuentra situada a 200 metros, en lo alto del monte Tauros y es una terraza natural que ofrece unas vistas espectaculares de la costa jónica. Una carretera estrecha y con muchas curvas asciende por la ladera de la montaña hasta la estación de autobuses. Desde allí, caminando en pendiente durante 15 minutos, se llega a la Porta Messina, que marca la entrada a la calle principal, Corso Humberto I, llenas de tiendas de ropa de marca, de recuerdos, de joyerías elegantes, de antiguedades. Es “la calle “de Taormina, comercial, llana – la mayoría de las calles  son empinadas- , peatonal, siempres atestada de turista y  de gente “guapa”, rica y bronceada. Por el tipo de gente que frecuenta el lugar, me recuerda a Saint Tropez o Cannes. Nada que ver con el resto de Sicilia….afortunadamente.

Sin embargo, es agradable pasear por esta calle porque, junto a las innumerables tiendas, se pueden encontrar uno, a izquierda y derecha, hermosos palacios e iglesias que hablan del importante pasado de esta ciudad.LLama la atención la cantidad de casas engalanadas con  bugambillas multicolores y jardines desde los cuales se divisa una espectacular vista d el cabo de Taormina y una pequeña ensenada en cuya mitad se encuentar la Isola Bella, una preciosa islita a la que se puede acceder andando cuando baja la marea.

Sin duda, la joya de Taormina es su Teatro Griego. Esta situado en un colina y desde sus gradas se disfruta de una vista incomparable de la bahía y del  Etna. El enclave es asombroso. El teatro es bastante más pequeño que el de Siracusa, pero tienen un encanto singular. Todos los veranos se celebran repesentaciones y conciertos y , ciertamente, tiene que ser una experiencia memorable asistir en ese espacio a uno de ellos. Pocos  días después de estar nosotros actuaba Liza Minelli.

 

Merece la pena visitar durante unas horas Taormina, pero poco o nada tienen que ver con la Sicilia actual. Es un reducto turístico de  clase alta, bien engalanado, hermoso, pero muy caro para comprar, comer y dormir.

El autobús que nos llevó de regreso a Catania realizó una parada en Giardini-Naxos, la localidad que está debajo de Taormina, en las faldas del monte. Se apearon muchas personas y pensé que esta ciudad será  el lugar elegido por muchos turistas para alojarse, huyendo de los altos precios de Taormina.

ERICE

Posted in ERICE on agosto 25, 2007 by salinero

A media tarde,después de visitar Segesta, nos encaminamos a Erice, ciudad también habitada por los elimos. Está asentada sobre el monte Elyx ( 700 m.) lo que supone que en 12 kilómetros desde Trapani hay que superara un desnivel de 700 metros a través de una carretera zigzageante e interminable, pero que ofrece unas vistas espectaculares del mar. A medida que ascendíamos, una niebla densa se iba apoderando de la zona. Al llegar, el pueblo ofrecía una imagen sobrecogedora , envuelto en una tupida neblina y azotado por un viento otoñal. Nada que ver con el caluroso verano que habíamos dejado doce kilómetros más abajo. Imagino que el invierno, a pesar de su belleza,  convertirá el lugar en un sitio inhóspito.

 Como no se puede acceder al casco en automóvil, es obligatorio dejar el cohe en el aparcamiento que existe junto a la Puerta Trapani, entrada natural a Erice. Desde allí se accede a la calle principal que, como en casi todas las ciudades sicilianas, es Vía Vittorio Emanuele. 

Visitamos  Erice porque había leido mucho sobre esta ciudad. La mitología dice que Dédalo aterrizó aquí; Eneas, el protagonista de la Eneida de Virgilio también la menciona como un lugar sagrado y ha sido desde siempres lugar de culto a las divinidades clásicas. El castillo, situado en el punto más alto de Erice, se dice que fue lugar de culto de Afrodita, diosa del amor y la fertilidad.

Lo que primero llama la atención en Erice son sus calles empedradas, las casa de piedra,las plazoletas y ensanches sobre los que asoman algunas iglesias interesantes  . Merece la pena pasear tranquilamente por ellas y, sobre todo, alejarse un poco de las más frecuentadas por los turistas, llenas de tiendas con productos de reclamo, sobre todo los famosos dulces de almendra y mazapán que son típicos de Erice y  que se pueden adquirir en la calle Vittorio Emanuele  y en otras adyacentes.

Entonces, perdiéndose por callejuelas y rincones solitarios, en medio de esa niebla telúrica, se descubre el alma de un pueblo medieval lleno de magia y encanto.

Desgraciadamente, visitamos Erice sin ropa de abrigo, absolutamente necesaria ese día para protegernos del viento gélido que soplaba, y nos marchamos antes de lo que hubiéramos deseado. Una pena. En fin.

SEGESTA

Posted in SEGESTA on agosto 23, 2007 by salinero

Desde Palermo, tomando la autopista en dirección a Trapani,  nos desplazamos a visitar  el teatro y el templo griego de Segesta. Dejamos el coche en el aparcamiento, junto al despacho de tikets, y decidimos empezar por la visita al teatro. Se encuentra a unos dos kilómetros del aparcamiento y es necesario ascender a través de una empinada carretera.Tambié se puede realizar la visita en autobús, pero no lo recomiendo porque no podrán conmoverse con las vistas del templo griego que se divisa en lontananza.De verdad que merece la pena  realizar la ascensión  a pie porque te garantiza disfrutar de la visión del templo durante la bajada.

Antes de llegar al teatro, se peden ver las ruinas  de Segesta, la ciudad de los elimos, cuyo origen se cree que se remonta a la prehistoria. Lo que queda de la antigua ciudad es una pálida sombra de los que debió ser su pasado. Cien metros más arriba se encuentra el Teatro, al parecer del siglo III a. de C. Su graderío, con asientos tallados en piedra, se sitúa en un paraje espectacular desde donde se divisa el azul del mar de Castellamare del Golfo. Durante los meses del verano, a la hora del crepúsculo, se puede disfrutar de las representaciones que se organizan.

A medio kilómetro del aparcamiento, ascendiendo a través de un polvoriento camino, se encuentra el imponente y soberbio templo dórico de Segesta. Su visión emociona.

Situado el lo alto de una suave colina, en medio de montañas y rodeado de campos de cereales, el lugar irradia una magia sobrecogedora. Al parecer fue levantado en el siglo V a.de C. y es el único templo que se conserva con estructura abierta. Se halla en un estado de conservación excelente, seguramente porque, al no estar acabado, tampoco pudo ser profanado. Tiene un estílobato con escaleras y un peristilo formado por 36 columnas, 6 frontales y 14 laterales que sostienen el arquitrabe y los dos frontones. LLama la atención encontrar las columnas lisas, en bruto, sin las estrías características del dórico y el interior, vacío.

A media tarde, con un sol de justicia, fue un  privilegio encontarnos en su interior casi sin gente y poder descansar  entre sus columnas,  experimentando una sensación de armonía, paz y sosiego difícil de olvidar. Nos costó movernos de allí. En el templo, en su entorno, había una magia envolvente que nos impedía partir de allí.

La visita a Segesta , sin duda, será una de las experiencias que más recordaré de Sicilia.

PALERMO

Posted in PALERMO on agosto 21, 2007 by salinero

 Nunca, nunca olvidaré la entrada en Palermo. Veníamos de Cefalú y entramos en Palermo dejándonos llevar por la indicación “Centro ciudad”. Pronto comenzaron a pasarme motos por la derecha e izquierda, coches que salían sin mirar, peatones que atravesaban la calle zigzageando entre los coches …Nos dejamos llevar con el único objetivo de salir ilesos…hasta que paramos en una plaza, junto a la estación de tren. Respiramos aliviados. Nos habían comentado que conducir en Catania y Palermo era para conductores valientes y con seguro a todo riesgo, y doy fé que así es.

En la estación de tren había una oficina de turismo, pero estaba cerrada cuando nosotros llegamos. Un amable policía nos aconsejó que buscáramos hotel en Vía Roma, una de las principales calles del centro histórico de Palermo y donde se ubican gran cantidad de hoteles interesantes. Efectivamente, es una calle ideal para buscar alojamiento céntrico.

Palermo es una ciudad apasionante, caótica, llena de contrastes , con una gran riqueza arquitectónica , pero sobre todo, con una vitalidad humana extraordinaria. Las calles están llenas de energía, las aceras atestadas de gente, las calzadas , un caos  de motocicletas y coches. Y ruido. Mucho , mucho ruido. Palermo es un festín para los sentidos.

La ciudad es bastante grande, pero el centro histórico es muy accesible. Dos calles paralelas, Vía Roma y vía Maqueda, y otra perpendicular a ellas, Vía Vittorio Emanuele, constituyen su centro neurálgico.

En Palermo se disfruta paseando por sus calles, disfrutando de  sus edificios, de su arquitectura,del ritmo caótico del tráfico, saboreando el vivir diario de los palermitanos.  A algunos les parecerá una ciudad sucia, descuidada, con un cierto aire decadente …Es cierto, pero en ello radica  su encanto.

Me defraudó, sin embargo, el Mercado de la Vucciria, que lo encontré  sin la vitalidad y encanto que imaginaba. Nada que ver con la Peschería de Catania.

La visita guiada al Teatro Massimo( 6 € la entrada) defrauda porque no tiene ningún interés artístico en su interior  cuando es una verdadera joya neoclásica por fuera. Sin embargo, es una visita que no pueden perderse los cinéfilos pues en su interior se rodó la última media hora del Padrino III. Podrán conocer el salón del antepalco y el mismo palco central  donde Michael Corleone (Al Pacino) y su exmujer (Diane Keaton) veían el debut de su hijo como cantante de ópera.También las escalina central  donde se rodó la escena final del Padrino III y que termina con la muerte de Mary (Sofía Coppola) y el desgarrado y  sobrecogedor dolor de su padre Michael.

Merece la pena visitar la grandiosa catedral de Palermo, llena de cúpulas, almenas, arcos ciegos, dibujos geométricos. LLama la atención el patio de entrada, lleno de naranjos y palmeras.

Muy interesante también la iglesia de San Cataldo, con tres cúpulas rojas muy llamativas y una estructura exterior austera , pero con  una riqueza ornamental admirable en su interior, llena de mosaicos policromados realmente bellos.

En el cruce entre vía Maqueda y Vittorio Emanuele se encuentra la Plaza Quatro Canti, una especie de rejol de sol pues alguna de sus fachadas siempre está expuesta a la luz, desde el amanecer hasta el anochecer. Interesante.

Por la noche. sin embargo, el centro de la ciudad no ofrece las garantías de seguridad de Catania. Esa fue mi impresión. En las calles cercanas al Teatro Massimo, se pude cenar muy bien al aire libre.

Deberán abstenerse de visitar Palermo quienes busquen el orden, la limpieza, la seguridad y la tranquilidad de su propia ciudad. Esos, los que llevan a su ciudad como modelo de comparación, que pasen de largo.

CEFALÚ

Posted in CEFALÚ on agosto 20, 2007 by salinero

Después de visitar Lípari, regresamos a Millazo y, desde allí, tomamos la autopista que  nos conduciría hasta Cefalú. El viaje lo hicimos a mediodía, con un sol de justicia, y sin coches circulando a esas tórridas horas del día. El trayecto es hermoso porque se divisa constantemente un intenso mar azul cuando la autopista sale de los innumerables túneles – sin duda, más de  treinta- que hay que atravesar antes de llegar a Cefalú.

Cefalú es la ciudad más turística de la costa del Tirreno y tenía muchas ganas de conocerla porque guardaba en la memoria sus calles y las casas colgadas sobre la playa de  la entrañable película Cinema Paradiso que se rodó allí.  También porque me obsesionaba la imagen del puerto y la playa, desde que la vi en la cubierta del libro “Las columnas de Hércules” de Paul Theroux. Una imagen preciosa que deseaba conocer. Y no me defraudó.

Cefalú es una ciudad hermosa, con un corazón muy concentrado entre la playa y la imponente catedral normanda. La playa tiene forma de concha y suele estar abarrotada. LLama la atención porque las balconadas de las casas dan a la misma playa y configuran una postal difícil de olvidar.

Es un placer pasear por sus estrechas calles empedradas que siempre te llevan al mar o a la plaza de la catedral. Perderse por Cefalú es imposible. 

La calle principal, detrás de la playa, es Via Vittorio Emanuele. Allí se encuentra  el “lavatoio”, un lavadero del siglo XVI que es un verdadero regalo para quienes quieran descansar a la sombra y tonificar sus pies en los chorros de agua fresquísima que corren por allí. Un verdadero placer.

El Duomo de Cefalú es una verdadera joya de la arquitectura normanda. Lo más llamativo es el impresionante pantócrator del ábside elaborado con mosaicos bizantinos y que muestra una expresividad inusual para la época – siglo XII- en que fue realizado.

Nos fuimos de Cefalú encantados.

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